in

Fiesta de Navidad en la Oficina, a años luz de la catarsis Godínez

Fiesta de Navidad en la Oficina
  • Jennifer Aniston, T.J. Miller y Jason Bateman preparan Fiesta de Navidad en la Oficina, la propuesta de Paramount Pictures para la temporada decembrina

  • Sin lograr el socorrido tono de “adultos irresponsables” que tanto se buscaba, Fiesta de Navidad en la Oficina queda como otra película errática y olvidable

Fiesta de Navidad en la Oficina

Llega la temporada decembrina y con ello la ración de películas de temporada (aunque cada año son menos) que a últimas fechas se han decantado por comedias burdas sobre “épicas” fiestas al estilo Proyecto X (2012), lista que viene a ensanchar Fiesta de Navidad en la Oficina (Office Christmas Party, 2016), intrascendente película dirigida por el dúo Josh Gordon y Will Speck.

El resultado de Fiesta de Navidad en la Oficina es mucho más desastroso que el objetivo que persiguen los oficinistas de una compañía de servicios digitales al convocar a una espectacular y alocada fiesta navideña de proporciones épicas cuya intensión es conseguir el cierre de un contrato con un importante cliente, hecho que evitaría que Carol (Jennifer Aniston), hermana del director creativo Clay (T.J. Miller), cerrase la compañía.

La mejor y la peor parte de Fiesta de Navidad en la Oficina parten del casting, no porque sea una mala elección, de hecho, si por algo debe sentirse orgullosa (y lo que constituye su mejor parte) es por reunir un destacado ensamble con grandes actores de comedia de la televisión norteamericana como Jason Bateman en el papel del mejor amigo-colega de Clay, Kate McKinnon, Vanessa Bayer e incluso Olivia Munn; lo malo es que la mayoría de ellos están desaprovechados (dolorosamente los que más lo están son Aniston, Miller y Bateman), algo que viene a ser una deficiencia de un guión torpemente desarrollado al recurrir a gags agotados y tener pocos momentos de humor genuino.

Fiesta de Navidad en la Oficina

Como ensamble actoral, Fiesta de Navidad en la Oficina se antoja como un alucine de risas incontrolables, sin embargo, esto escasea cuando se enfoca la trama en los pequeños grupos o en los personajes por individual y aún así, el desparpajo que promete la premisa nunca logra despegar por completo al estancarse en lo simplón de una fiesta que de épica no tiene el menor asomo, siendo la secuencia de la planeación de la fiesta en plenas junta y narices de la histérica y prohibitiva Carol, una de los mejor elaboradas en términos de comedia grupal pero ésta es una de las pocas excepciones entre los 105 minutos que se sienten eternos.

Es eso, Fiesta de Navidad en la Oficina se siente larga y aburrida a pesar de que es una película corta y de comedia, cierto es que los primeros 40 minutos se van como agua gracias a su ritmo frenético y la dupla Miller-Bateman, después de ese tiempo la historia da tumbos entre el débil humor que se busca generar a raíz de las deprimentes vidas de los personajes y entre una serie de situaciones exageradas, poco ingeniosas que conducen a una resolución apresurada de toques sentimentales sobre la reconciliación descaradamente manidos.

Sin lograr el socorrido tono de “adultos irresponsables” que tanto se buscaba, Fiesta de Navidad en la Oficina queda como otra película errática y olvidable. ¿Que nos hará reír? Sin duda pero jamás sacarnos la más gloriosa carcajada. ¿Que será una catarsis para todos los Godínez? Está a años luz de conseguirlo.

Por: Aurora Alejandra Lomelí Pérez (@alejandraurora_)

Office Christmas Party – Fiesta de Navidad en la Oficina
Director:
Josh Gordon y Will Speck
Guión: Justin Malen, Laura Solon
Actúan: Jennifer Aniston, Jason Bateman, Olivia Munn, T.J. Miller, Courtney B. Vance, Jamie Chung, Kate McKinnon, Abbey Lee, Jillian Bell
Fecha de estreno: 9 de diciembre de 2016

What do you think?

0 points
Upvote Downvote

Total votes: 0

Upvotes: 0

Upvotes percentage: 0.000000%

Downvotes: 0

Downvotes percentage: 0.000000%

Transformers El Último Caballero

Anthony Hopkins en el primer trailer de Transformers 5

Belleza Inesperada

Crítica – Belleza Inesperada, el emotivo efecto dominó