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Rodando Cine | 26 Julio, 2017

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“OBLIVION” de Joseph Kosinski, 2013.

“OBLIVION” de Joseph Kosinski, 2013.

Tom Cruise encara lo imposible en esta etapa de su ya longeva carrera: mantenerse como el actor de mayor peso específico en Hollywood, algo que no ha podido sostener en los últimos trece años.

¿Tuvo algo que ver su separación de la inenarrable Nicole Kidman? ¿O el principio del fin se detonó cuando tuvo un repentino arranque de inspiración como el mayor de los improvisados de saltimbanqui en el show de Oprah Winfrey? ¿O Tom Cruise ha dejado de tener el deseo suficiente para elegir los buenos proyectos de antaño?

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Suponiendo que todo bache amoroso es superable, al Sr. Cruise no tenía por qué tomarle tanto tiempo volver a la senda correcta. A final de cuentas uno se separa de alguien porque la relación sencillamente ya no funciona más, así que este rompimiento con Kidman debió haber refrescado su ánimo. Entonces no es por aquí. Aquel bochornoso incidente con Winfrey (que muchos tacharon de suicidio creativo) sólo fue eso, una situación de pena ajena, que no trascendió más allá de la anécdota. Tampoco es por aquí. Esto nos lleva a concluir que Tom Cruise ha perdido la ambición por elegir esas películas y personajes que le encajaban a la perfección (como en “Jerry McGuire”) o actuaciones que le exigían (como en “Nacido el cuatro de julio” y en “Magnolia”) y donde cumplió a carta cabal. O al menos esos proyectos donde el muchacho se divertía a granel al igual que el público (como en “Top Gun” y en “Misión Imposible I y II”) ejerciendo de valeroso e intrépido héroe.

La única excepción en este marasmo de trece años fue la bien facturada “Minority Report” (llevado de la mano por Steven Spielberg), que contaba la historia de un oficial de policía encargado de prevenir asesinatos visualizados por seres humanos facultados con poderes de premonición llamados “Pre-Cogs”.

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Y así es que el Sr. Cruise ha llegado a este 2013 con esta película llamada “Oblivion”, basada en la novela gráfica de Joseph Kosinski, director también de este film. La historia se ubica en el planeta Tierra (o sea aquí) en el año 2077, sesenta años después de que nuestro mundo fue atacado por los carroñeros (supuestos extraterrestres), quienes al destruir la Luna provocaron terremotos y tsunamis que terminaron por destruir las principales ciudades del planeta (Nueva York, para no variar, incluida).

El comandante “Jack Harper” (Tom Cruise) es el encargado, junto a “Victoria Olsen” (Andrea Riseborough) de defender el Tet y reparar los drones. ¿Pero qué es el Tet y qué son los drones? Vamos por partes. El Tet es la Unidad Central de Comando que vigila y dirige el buen funcionamiento de las hidroplataformas, necesarias para extraer el agua marina y convertirla en energía, que a su vez es enviada a Titán para la supervivencia de los humanos (pues según esto ya habitamos en aquella luna de Saturno).

Los drones son vigilantes cuya encomienda principal es aniquilar a los carroñeros que deambulan por la superficie terrestre; son pequeñas naves de redonda forma que viajan a grandes velocidades llevando consigo armas de destrucción similares a las ametralladoras.

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Estas tareas de defensa y reparación terminarían por ser aburridas para la lectura del film, si no es por las continuas reminiscencias que sufre “Jack Harper” acerca de su pasado; recuerdos inconscientes que de manera recurrente atacan su memoria (a pesar de haber sufrido un ‘borrado de seguridad’ hecho por el Tet cinco años antes, es decir, en 2072) y que Kosinski presenta a manera de convencionales flashbacks.

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El ambiente post-apocalíptico que debería reflejar la fotografía no se sustenta de manera eficiente, pues la imagen tan antiséptica de la “Torre 49” (plataforma suspendida en el aire donde habitan “Jack” y “Victoria”) evita esa sensación de abandono, podredumbre y depauperación estética que por obligación visual debe presentar toda cinta que toque un tema como éste (el de las consecuencias de un posible apocalipsis aquí en la Tierra). Y aquí ocurre buena parte de la primera mitad del film. No obstante, cuando “Jack” baja a explorar el terreno en busca de drones, sí se tiene la impresión de peligro y adrenalina, ya que se espera el enfrentamiento contra los carroñeros. Enfrentamientos que no terminan por convencer, puesto que son esporádicos y no con mucha intensidad que digamos.

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Hay una cuestión que no me gustó para nada del film: Siempre que se presentan películas cuyos antagonistas son seres extraños (llámense “extraterrestres” o “brujas”, para ejemplos muy claros y precisos) se espera verlos en pantalla, cara a cara, con los héroes de la película; es decir, presentados en toda su facha. Y por qué, hasta el día de hoy, hay cineastas (como Kosinski) que prefieren decepcionarnos con el hecho de nunca presentarlos. Puede ser falta de creatividad o presupuesto (que no es el caso de este metraje), pero entonces para qué siguen apostando por un tema como éste si a final de cuentas no lo van a desarrollar como se debe. Es algo incomprensible. Y de ahí el fracaso de esta película de Kosinski. Está bien basarse en un material previamente publicado, mas lo puedes hacer libremente y con mayor razón si se trata de cine. ¿Pues para qué vas a gastar 120 millones de dólares para el pobre lucimiento de un actor que cada vez viene a menos? Puedes tomar lo mejor del material y modificarlo de tal manera que luzca espectacular y encandilador en la pantalla grande. En fin. (Lástima por Anthony Gonzalez y Joseph Trapanese, quienes se lucieron con los arreglos musicales que realizaron para este cinta).

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Tom Cruise, para colmo, no brinda la necesaria oscuridad que requiere un personaje ubicado en una época post-apocalíptica y desluce aún más el film con su rostro (ahora sí que lo afea), que resulta demasiado festivo para estas temáticas que se consideran dantescas. Muy atrás quedaron esas magníficas actuaciones que tuvo en “Born on the Fourth of July” y “Magnolia”, donde demostró que si se lo propone, puede ser un buen actor; deseo, que se nota desde hace trece años, caducó sin más remedio.

Publicado por Miguel Eduardo Chang Bustamante.

jenchiuchang_1923@hotmail.com

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