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Rodando Cine | 22 septiembre, 2017

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Crítica Rush: Pasión y Gloria de Ron Howard

Rush crítca
alejandralomeli

Review Overview

Excelente propuesta

4 de 5

 

El gran acierto de Rush radica en la forma en que se muestran las personalidades de ambos protagonistas así como la presentación novelada de cada uno de ellos en la pantalla, un recurso bien construido por parte del guionista Peter Morgan.

 

Rush crítca

 

Por: Aurora Alejandra Lomelí Pérez

(@alejandra_diva)

Pocas son las películas que logran retratar la rivalidad sin caer en maniqueísmos, el reto incrementa si tomamos en cuenta que el contexto en el que ésta se desarrolla es un deporte poco atractivo para la mayoría (y para el cine) como lo es la Fórmula 1, sin embargo, Ron Howard entrega con Rush: Pasión y Gloria una de las mejores propuestas en ambos sentidos, logrando un equilibrio perfecto al momento de mostrar la legendaria rivalidad de los pilotos Niki Lauda (Daniel Brühl) y James Hunt (Chris Hemsworth).

La anécdota cuenta que Lauda y Hunt llevaron su rivalidad fuera de las pistas de carreras, hasta que el dramático campeonato de 1976 cambió la vida de uno de ellos y colateralmente, su relación competitiva.

El gran acierto de Rush radica en la forma en que se muestran las personalidades de ambos protagonistas así como la presentación novelada de cada uno de ellos en la pantalla, un recurso bien construido por parte del guionista Peter Morgan. Y es que la relación Hunt-Lauda era lo más parecido a una relación amor-odio en la que, como buenos opuestos, ambos se complementaban en su afán de superar al otro porque ambos perseguían el mismo objetivo: ser el campeón de la F1. Howard entiende esto perfectamente, alejando a sus personajes de los complacientes tintes maniqueos para acercarlos a una visión íntima y humana que raya en lo filosófico sobre las motivaciones y ambiciones que impulsaban a cada uno de ellos.

La película tampoco pretende aleccionar, hecho que se agradece ya que encuentra en la exploración del choque entre personalidades, la grandeza de una historia que mantiene al espectador en constante tensión. Por un lado está James Hunt (Hemsworth), un parrandero, playboy y engreído piloto inglés que quería demostrar que podía llegar a conseguir el campeonato; por el otro lado estaba Lauda (Brühl), el piloto austriaco, calculador, moderado y obsesivo.

Son estas características las que se desarrollaran a lo largo de las dos horas que dura la película, logrando crear un retrato profundo de la forma en que cada uno de ellos veía la vida, su competencia y por consiguiente, al deporte automovilístico.

 

rush crítca

 

La película mantiene su ritmo tenso y emocionante, la rivalidad está presente en cada secuencia y el hecho de que el tono no caiga en extremos morales y valorativos (el bueno y el malo), sí presenta momentos que dejan entrever la ventaja que supone un tipo de carácter disciplinado (Lauda) sobre otro despreocupado. Pero estos contrastes son los que dan las pinceladas para contextualizar al espectador y establecer las bases dramáticas de ambos personajes.

Rush necesitaba sostenerse en dos actores que lograran buena química cinematográfica, el casting no pudo ser mejor. Daniel Brühl y Chris Hemsworth echan chispas cuando comparten la pantalla gracias a sus ágiles y ácidos diálogos, ambos tejen estupendamente a sus personajes y aunque Brühl logra superar la actuación de Hemsworth, éste último ofrece la réplica justa que el primero requería. Brühl se apropia de Lauda, sus gestos, su frialdad, su fisonomía y su forma de hablar con un marcado acento alemán, añadir que el trabajo de caracterización y maquillaje fue sorprendente.

En momentos, la cinta amenaza con caerse cuando se pasa a las escenas que desarrollan las relaciones amorosas de Hunt y Lauda con sus respectivas parejas. Aquí tenemos a Olivia Wilde como Suzy Miller, esposa de Hunt y a Alexandra Maria Lara como Marlene, esposa de Lauda, sin embargo, la película lógicamente pasará de ellas debido a que lo importante son Lauda y Hunt, teniendo al resto de actores secundarios como los puntos en los que se apoyará la trama para descansar la tensión competitiva.

Rush también muestra su factura de súper producción, en este sentido, las escenas de carrera mantiene al espectador al borde de la butaca y en contante emoción, efectividad lograda gracias a un trabajo de montaje y música bien realizado. Destacar también el otro gran acierto de la cinta y es que Howard no se engolosina con el mundo de las carreras, éstas están al servicio del relato, mostrándose sólo cuando son necesarias para dramatizarlo.

Hay anécdotas que superan su contexto y Rush: Pasión y Gloria es una de ellas debido a que es una cinta igualmente disfrutable para aquellos que gustan de la Fórmula 1 como para aquellos que no, incluso me atrevería a decir que la disfrutarán más los que no son aficionados a este deporte porque Howard logró hacer de la Fórmula 1, un deporte cinematográficamente atractivo.

 

 

Rush – Rush: Pasión y Gloria

Dirige: Ron Howard

Guión: Peter Morgan

Fotografía: Anthony Dod Mantie

Música: Hans Zimmer

Actúan: Chris Hemsworth, Daniel Brühl, Olivia Wilde, Alexandra Maria Lara

Estreno: 27 de septiembre de 2013

 

Comentarios

Comentarios

Comments

  1. lurios

    la recomiendan en 4D?