Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Rodando Cine | 22 septiembre, 2017

Scroll to top

Top

Crítica | Heli de Amat Escalante

Heli critica 1
alejandralomeli

Review Overview

Gran Logro

4 de 5

 

Heli critica 1

 

Por: Aurora Alejandra Lomelí Pérez

 

Hay películas que por su propuesta, impactan de forma especial a los mexicanos y las hay también aquellas que admiten un juicio categórico tajante (la amas o la odias), en ambas categorías entra Heli de Amat Escalante.

Escalante no da concesiones al público, cosa que se agradece porque Heli más allá de plantearse como una cinta de denuncia, transmite una idea concreta: mostrar el impacto de la llamada “guerra contra el narcotráfico” que impulsó el sexenio del ex-presidente Felipe Calderón y la serie de “daños colaterales”.

Podríamos encontrar aquí el primer argumento para leer la película: la idea más que la denuncia, supuesto que se ve reforzado por una fotografía sostenida, lenta y contemplativa que producen en el espectador, una mirada distanciada de las desgarrantes y dolorosas imágenes que desfilan frente a sus ojos. Cuando se dice “mirada distanciada”, alude a la sensación de que el espectador se llegará a sentir como testigo presencial de esa violencia subyacente a lo largo del filme.

Heli (Armando Espitia) es un joven humilde, padre de familia que trabaja en una ensambladora en una zona desértica de México. En su casa vive con su esposa, su pequeño hijo, su padre y su hermana de doce años, Estela (Andrea Vergara) quien mantiene un romance adolescente con Beto (Juan Eduardo Palacios), un joven cadete del ejército nacional. Beto le propone a Estela marcharse de ese árido paraje y vivir su amor en otro ambiente por ello, Beto hurta dos paquetes de cocaína de un cargamento que fue interceptado por el ejército con la intención de venderlos para obtener dinero y poder cumplir la promesa que le hizo a Estela.

El detonante de la historia llega cuando Beto lleva esos dos paquetes de cocaína a casa de Estela para esconderlos pero Heli los descubrirá posteriormente y se deshará de ellos. Con esta acción y de forma involuntaria, Heli se verá envuelto en una interminable espiral de violencia.

 

Heli critica 2

 

La fotografía de Lorenzo Hagerman es una de los elementos más sobresalientes del filme, su tonalidad clara acompasada por travellings lentos mantienen al espectador en una constante tensión, enmarcando la torturante historia en contrastantes y bellas estampas paisajísticas. El paisaje y la fotografía son la dupla que guía el ritmo del filme, las terrosas y sórdidas llanuras son la muestra de la mezquina sensación de miedo que está latente desde la provocativa escena inicial. La atmósfera contemplativa en la primera parte de la película se la debemos a los tiros y emplazamientos de una cámara pausada que se hará más marcada conforme la película pase su punto de quiebre y avance a su desenlace, para entonces el ritmo será de una tediosa monotonía que le resta atención al relato.

Claro está que Amat Escalante quiere apuntalar en la presencia de la violencia en la vida cotidiana de México, los noticiarios amarillistas en los que son comunes las estadísticas de los muertos por ejecución; los videojuegos e incluso, el entrenamiento militar que recibir los cadetes. Pero nada parece ser más violento que la indiferencia y la ingenua pero potencial permeabilidad de ésta en los hogares y en el filme lo más violento, a juicio de quien suscribe esto, bien podría ser la frase que pronuncia uno de los personajes a un niño momentos antes de torturar brutalmente en la sala de su casa a uno de sus secuestrados: “abre los ojos para que no te pierdas el show”. Los gritos de dolor del secuestrado van en aumento mientras a lo lejos, en la cocina de esa misma casa vemos a la madre de los torturadores indiferente a la situación.

Heli tiene una sub-línea argumental que resuena pero que no se explora y solamente viene a entorpecer el relato o en su defecto, a confundir al espectador en un final abierto. La historia inserta una posible tesis que tiene que ver con la sexualidad, no es gratuita la tan señalada escena de la mutilación genital, el intercambio de “favores” que una abogada le ofrece a Heli y mucho menos la escena en donde Heli, después de cometer una acción violenta, mantiene relaciones sexuales con su esposa en una pulsión casi animal. Elemento que podría aportar una idea más contundente al discurso de la película pero que Escalante prefiere dejar suelto para su libre interpretación.

La película tiene algunos puntos flojos, el hecho de que su ensamble actoral esté compuesto por actores no profesionales verá mermada su empatía con el espectador sin embargo, destacan por su honestidad y buena interpretación Armando Espitia y Andrea Vergara. Heli tampoco es recomendada para todo público, no sólo por sus escenas de violencia explícita sino por la estructura formal y es que Heli es un ejercicio estilístico de autor, solo soportable para aquellos que les guste este tipo de propuestas.

Por todo lo anterior, Heli es una película que hace difícil el juicio personal valorativo, un relato visceral que impacta y no dejará indiferente a nadie porque como mexicanos, la película nos pega.

 

 

Heli

Dirige: Amat Escalante

Guión: Amat Escalante y Gabriel Reyes

Fotografía: Lorenzo Hagerman

Actúa: Armando Espitia, Andrea Vergara, Juan Eduardo Palacios y Linda González.

Estrena 9 de agosto

 

Comentarios

Comentarios