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Rodando Cine | 25 Mayo, 2017

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Detrás de cámaras Nosotros Los Nobles

Nosotros Los Nobles

Detrás de cámaras, sinopsis de Nosotros Los Nobles.

Nosotros Los Nobles

Cuando Germán Noble (Gonzalo Vega) -un manipulador y poderoso empresario- se da cuenta que los haraganes de sus hijos Javi (Luis Gerardo Méndez), Bárbara (Karla Souza) y Charlie (Juan Pablo Gil) están tirando sus vidas por la borda, decide fingir la quiebra de su empresa para darles una lección, haciéndoles creer que todas sus propiedades fueron embargadas: los deja sin coches, celulares y tarjetas de crédito; los lleva a vivir a un vecindario pobre; los hace cambiarse de apellido, y cortar contacto con todos sus amigos para salir adelante haciendo algo que ninguno de ellos había hecho antes… trabajar.

Será ahí y bajo esas condiciones donde los hijos de Germán aprenderán cuál es su valor sin un apellido, fortuna y posición social. Mientras que el propio Germán aprenderá una lección: su error no fue educar a sus hijos con mano suave, sino que prefirió ser empresario que ser papá.

EL ORIGEN

Nosotros Los Nobles tiene su origen como historia en la vida cotidiana del director Gary “Gaz” Alazraki: “Yo estudié en Los Ángeles durante dos años y medio y una novia americana me empezó a dar mucha lata por ser un junior, digamos que me quitó lo junior a crítica pelada.

“Cuando regresé a vivir a México empecé a entender de lo que ella hablaba y de hecho empecé a entender qué era lo que le molestaba. Este andar de los juniors mexicanos con un sentido de título y de privilegio, insensibilizados a la injusticia social. Empecé a sentir una cierta irritación con el tema”.

Esta irritación se convirtió en el principio de una historia que Alazraki comenzó a escribir para otra actriz Mexicana sobre una niña fresa que, para esconderse de los enemigos de su padre, acaba viviendo en el pueblo de su muchacha en Veracruz, donde sufre una transformación similar a la que el director tuvo en su vida gracias a su novia.

“Ese guión era una porquería, así que lo tiré a la basura. Pero mas adelante mi hermano me comentó que la serie Arrested Development estaba tocando el mismo tema de manera diferente. Así que me dije “¿por qué no meter a la familia entera en el conflicto?”. En una borrachera con el director Simón Bross, él me dijo: “si vas a hacer eso tienes que ver El Gran Calavera”. Claro, a nosotros no nos servía el papel del padre borracho de Calavera, pero eso nos dio los márgenes, el gran panorama sobre el que queríamos trabajar. Decidimos quitar esa parte, dejar engañados a los hijos y desarrollar la subtrama de los personajes; ya para el final tuvimos que deshacerlo todo, y 18 versiones de guión después, teníamos los que hoy es la historia de la película”, explica Alazraki.

También las enseñanzas de un maestro de la escuela de cine le dieron indicios a Gaz de cómo quería abordar la película: “Él decía que en ciertas épocas, dependiendo del contexto social, se promovían comedias o cine mas duro. Cuando hay prosperidad o movimientos sociales, a la gente no le motivan las comedias románticas, mientras cuando hay crisis económicas, esto da pie a la comedia y la sátira social -como en los años 30- porque son un gran desahogo para el pueblo que quiere burlarse un poco de la élite.

“Hice mucha investigación sobre el cine de esa época con películas como It Happened One Night, My Man Joeffry, Cómo Casarse con un Millonario, La Comezón de los Siete Años,  todo el cine cómico de esa época que se burlaba de la burguesía, como The Philadelphia Story, fui extrayendo de ahí mucho de lo que quería utilizar.

“Luego vi partes de Arturo el Millonario Seductor, Fuera de Borda, De Mendigo a Millonario y poco a poco fui entendiendo que la película que yo quería hacer era como lo que hacía John Landis en los 80. Nadie se había aventado a hacer eso en México; con mi hermano hablábamos de que ese mercado de películas, con ese tipo de humor estaba muy mal atendido en nuestro país, por lo que quise abordarlo”, comenta Gaz.

El riesgo estaba en tocar el tema del clasismo y el racismo, que es tan delicado pero actual en México, sin juzgar a nadie: “La película nace así desde el guión y es un riesgo totalmente calculado. Nunca tuvimos duda de la historia que queríamos contar, nunca hubo temor en poner esos temas. La película los resuelve bien porque está bien cimentada, bien dirigida y porque toca temas de interés que son de actualidad. Pero también porque nuestra tradición cinematográfica viene tocando estos temas desde el cine de los 40 y los 50: el choque de clases. Piensa en Los Olvidados o el las películas de Pardavé o en las telenovelas”, comenta Leonardo Zimbrón,  productor de la película.

“A pesar de que fuimos satíricos y tratamos de retratar la realidad con la mayor fidelidad posible, siempre fuimos respetuosos, jamás fuimos despectivos. Somos irónicos y satíricos, pero jamás le faltamos el respeto a nadie”, agrega Zimbrón.

“Yo creo que toda buena comedia tiene una carga de enojo por detrás. Pero también, para no hacer que la gente se sintiera juzgada tuve que querer a mis personajes, me tuvieron que importar”, confiesa Alazraki. “Porque en el momento en que hice eso, pude sensibilizarme a todo el margen de cosas que rodean a este círculo social. Porque a primera vista sí ves a un “Mirrey” o a una “princesa” echada a perder, pero también son amigos míos muchos de ellos, también viven dolores fuertes, también están intimidados por el éxito de sus familias, también abusan del alcohol porque sus papás tienen un cierto desprecio por ellos -aunque les patrocinan este estilo de vida- y entonces su autoestima sufre, sí hay un dolor real ahí. Si yo podía ser honesto con eso, podía querer a mis personajes y ver a gente de la que me podía reír”.

“Tienes un chavo que es disléxico y su padre no sabe que es disléxico. Tienes una chava que es bulímica y su papá no lo sabe. Es real, no está melodramatizado, ni es exagerado y acaba siendo el tipo de cosas que es lo que está operando atrás de todo esto, es la desintegración familiar y ausencia de un padre que es prejuicioso, pero que debería ayudar más, en vez de dar lecciones”, expone Alazraki.

La motivación para hacer esta película venía de tres puntos cardinales para el director: Hacer una película de humor mexicana, en contraste con todo lo que siempre hay en el panorama actual donde se ve un México derrotista, una película de humor para sus amigos que no se sentían identificados con lo que veían en el cine. Por otro lado, dar vida a su propio sentido del humor, en parte basado en los sketches de Saturday Night Live, que plagaron su adolescencia. Y finalmente era una manera de auto exorcizar sus propios demonios y actitudes.

Alazraki se preguntaba con qué derecho ciertas personas de la clase alta trataban mal a la gente de servicio o porqué en un antro iban y le coqueteaban a la novia del vecino, para después mandar a los guaruras a defenderlo de su descaro, sin tener ni el derecho, ni la autoridad, pero sobre todo sin haberse ganado el dinero que les permitía esos privilegios: Su respuesta era esta película. “Quise levantar la mano y decir, esto está mal. Me voy a burlar de él”, afirma.

EL ELENCO

“Estaba haciendo castings sin tener claro a quiénes quería”, aclara Alazraki. “Leonardo insistía en tener actores famosos y yo quería tener buenos actores. Me interesaba mucho lo que Jason Reitman había hecho en Juno, cuando había casteado a Michael Cera cuando todavía no era muy conocido; o cuando en Gracias por Fumar metía a Aaron Eckhart cuando todavía no era muy famoso y nadie sabía quien era, pero un par de meses después Eckhart salía en Batman. Parecía que Christopher Nolan usaba a Jason Reitman de su conejillo de indias. Me gustaba como Ligeramente Embarazada Virgen a los 40 funcionaban sin estrellas, porque la estrella era la película. Por eso acabé contratando a Alex Reza, porque él tomaba muy enserio el arte del casting y platiqué con él mucho de esto. Lo primero que le dije es ‘No quiero tratar con las típicas actrices que están en todas las películas mexicanas, quiero ver caras nuevas’”.

Zimbrón y Alazraki tuvieron discusiones encendidas sobre el casting de la película.  El personaje del padre había sido modelado sobre Gonzalo Vega, pero Gaz no quería ninguno de los nombres comunes del cine mexicano para el resto de lo personajes, por lo que productor y director se tuvieron que poner de acuerdo:

“Creo que yo soy un especialista en cine comercial. Lo primero que te digo es que un elenco de gente famosa no te garantiza el éxito de la película, pero sí provoca que se hable de ella en la prensa, que te abran más espacios y más entrevistas. Además era la primera película de Gary, que todavía no tiene mucha historia en el cine nacional, por lo que era un director desconocido, mas actores no muy conocidos.

“Por eso acordamos en que por lo menos un par de actores deberían de tener una cierta fama. De Gonzalo Vega nunca tuvimos duda: Iba porque iba, pero el resto del casting fue un proceso muy divertido de discusiones… Claro, siempre teniendo en mente el bien de la película”, aclara Zimbrón.

“Los actores que se quedaron, le traían verdad al personaje porque eran inteligentes, podían seguir instrucciones y proponer, además eran dirigibles”, afirma Gaz.

“Ningún casting fue de dedazo, nadie está ahí por casualidad. Todos los actores que están pasaron por un casting o lucharon por quedarse con su personaje. La suerte quiso que al final varios de ellos hayan crecido en fama y reconocimiento ahora que vamos a lanzar la película”, concluye Zimbrón.

Karla Souza – Bárbara Noble

“Lo que hizo que Karla se quedara fue que me hizo reír durante todo el casting. Me tenía que esconder detrás de la computadora para reírme. No puedes hacer una comedia si no tienes el actor correcto”, explica Gaz sobre Karla Souza.

La actriz de inmediato se sintió atraída por la historia y el mensaje, pensó que era muy actual y que tenía que ver la gente joven con amigos y familiares. Pero también el hecho de que la película toca el tema de los sacrificios, del trabajo y luchar por algo más en la vida; que podía hablar, sin dar lecciones, del valor de superarse en la vida a la juventud Mexicana.

“En segundo lugar me gustó apostarle a nuevos talentos y operas primas en México. La mayoría de mis películas han sido operas primas como El Efecto Tequila y Suave Patria.

“Sabía del apellido Alazraki, en el medio de la publicidad, pero cuando me ofrecieron esta película me puse a investigar, quién era, dónde había estudiado Gary, su opinión sobre el cine, tuvimos varias pláticas. Al darme cuenta que era un director con mucho futuro en México, me sumé a su trabajo, ya que una como actriz siempre quieres ser la musa de un director o la actriz con quien le encanta trabajar”, comenta Souza.

Pero también se combinaba las coincidencias que habían entre sus compañeros de elenco con su vida personal: “Se me hizo peculiar que Gonzalo Vega -que es nuestro padre en la película- haya justo tenido un episodio de cáncer en la vida real y decidiera regresar al cine con esta película. Yo justo había perdido a mi papá, que se murió de cáncer. Pensé que tanto para mí, como para él, sería interesante conectar en esta película y trabajar la relación padre-hija, los aprendizajes que ambos tuvimos de la vida, sobre la familia. Me emocionó mucho que Gonzalo regresara al cine con Nosotros los Nobles”, comenta la actriz sobre su relación en el set con Vega.

“Sabía que Luis Gerardo Mendez -que es mi amigo- estaba en el proyecto. Yo confío muchísimo en el trabajo de Luis y me encanta trabajar con él, por lo que también eso me llamó mucho la atención”, confiesa Souza.

Finalmente lo que la acabó de convencer fue la experiencia de los productores, Leonardo Zimbrón y Raymundo Díaz-González, ya que se trata de profesionales que han hecho proyectos interesantes e importantes.

Souza no quería hacer una parodia de la realidad, sino basarse en la realidad, en la gente que se estaba tratando de retratar y que vemos todos los días en la calle, por lo que se metió a ver todos los videos que existen en la red, como el de las Ladies de Polanco, por ejemplo.

Además visitó algunos de los antros que generalmente frecuentan las “Princesas”: “Gary nos organizó a todos una salida a uno antro muy popular y a la moda en la Ciudad de México, donde está toda esta gente de la película, esa en la que se basa el Mirrey Book o el video de Quiero Ir Al Antro. Ahí, yo empecé a ver el comportamiento de las chavas y me metí al baño. Yo sabía que en el baño iba a poder escuchar mas la conversaciones y ver las actitudes, observar mas a las chavas, me la pasé como 2 horas en el baño.

“Le pregunté a la señorita del baño: “¿Cuánto lleva usted trabajando aquí? -‘Uy, llevo como diez años trabajando en los baños de mujeres en los antros’”. Entonces le dije “¿Cuál es el factor común que ve usted en estas chavas? -‘En primera todas están peleándose o con el novio o con el papá por cualquier razón. Llegan un poquito pasadas de copas, se empiezan a quejar, porque el papá quieren que regresen a la casa, el novio que voltea a ver a otra chava. Se ve que estas chavas tienen un vacío enorme. Siempre se sienten mas gordas de lo que verdaderamente están, encontrándose defectos y viéndose en el espejo’”, relata Souza.

Lo anterior le ayudó a fijar los límites del personaje, porque ella no quería que fuera exagerada, pero tampoco quería que la gente pensara “no está tan fresa”, quería lograr el balance adecuado. Pero un reto todavía mas fuerte, era no hacerla odiosa, porque es la protagónica femenina.

“Gary quería que fuera odiosa, pero yo le puse un ejemplo: ‘Cuándo vez a Goldie Hawn en la película Fuera de Borda, ella empieza siendo un personaje odioso, sin embargo entrañable. Acaba siendo una mujer que te cae bien y se enamora de Kurt Russell y cuida de sus hijos. Por lo que tenemos que hacer este personaje con un toque de comedia y de ligereza para que no se vuelva la mala’. Porque no es la mala. Ese fue el reto mas grande entre ser la mala y que sea una niña de la que te rías por lo frívola, de su situación, del hecho que ella no tiene idea de lo que está sucediendo fuera de su burbuja”, concluye Karla.

Gonzalo Vega – Germán Noble

El casting de Gonzalo Vega tiene una historia muy peculiar: “En el mundial del 94, la familia que nos estuvo paseando a mi hermano y a mí se encontró a Gonzalo Vega en un hotel. Gonzalo traía una cuantas copas de más y nos trajo a mi hermano y a mí botados de la risa todo el tiempo que estuvimos con él”, recuerda el director.

“Además mi hermano y yo nos acordamos de cuando lo fuimos a ver en La Señora Presidenta, éramos unos adolescentes, nos chocaba la idea de ir al teatro, pero nos llevaron a la fuerza. Nos acordamos de morirnos de la risa viéndolo, sobre todo cuando a media obra grita: ‘¡Chinga tu madre Freud!’.  Fue la primera vez que vimos a un adulto decir groserías en público de esa forma”, revela Gaz.

Alazraki quería alguien que se burlara de su figura paterna, que entendiera a su padre al interpretarlo, aunque al final el personaje de Vega resultó de otra forma. El director quería alguien de la misma generación de su padre, que entendiera en carne propia eso de salir adelante por sí mismo desde muy joven, que tuviera hijos que se volvieron una bola de juniors y que se arrepintieran de vez en cuando de lo que hizo con sus hijos. Gonzalo, según el director, entendía este concepto, pero además lo hacía reír.

“En realidad yo no conocía a Gonzalo Vega personalmente, sin embargo, él es un gran profesional en su trabajo y tiene unas ideas muy acertadas, que él compartía, era muy generoso con nosotros”, afirma Karla Souza.

“Sin embargo él siempre mantuvo cierta distancia. Yo siento que fue una estrategia de su parte, para crear el vacío de comunicación que había entre el papá y los hijos. Por más amor que el padre tenía a los hijos y viceversa, nadie sabía de la vida del otro. Por lo que en el rodaje se hicieron dos grupos, los hijos y el papá, que era totalmente lo que tenía que suceder, además que se ve en cámara.

Ya cuando el rodaje llegaba a su fin y el padre se acerca a sus hijos, Gonzalo fue encariñándose y acercándose mas a nosotros. Fue plan con maña, en pantalla se nota”, detalla Souza.

Luis Gerardo Méndez – Javi Noble

“Luis le trajo a Javi algo que el personaje no tenía. Algo fresco, algo nuevo, por eso lo acabé casteando en el personaje”, confiesa Gaz.

“El personaje llegó a mí literalmente en un boda judía de un amigo. Se me acercó un chavo que me dijo que era director (Gary) y traía una película, me pedía que si podía leer el guión, porque me había visto en teatro y en alguna película y que le gustaba mi trabajo. Hay mucha gente que se te acerca así en fiestas y nunca vuelves a saber nada de ellos”, recuerda Méndez.

“Después me lo encontré en la premier de Capadocia, entonces me dijo que ya tenía el dinero y que pronto empezarían a filmar pero me reclamó: ‘Ya creciste, yo te había pensado para un personaje mas chavo’ – Que fue el que terminó haciendo Juan Pablo Gil -.  Yo le contesté: ‘No te preocupes, me puedo rasurar para el proyecto’. ‘Vamos a ver’, me dijo, te vamos a llamar a unas pruebas para ver que tal,  porque siento que te vez mas grande y el personaje tiene que ser mas chico’”.

Pero cuando Gary le mandó el guión  a Méndez a este último le llamó mucho mas la atención el personaje del hermano mayor -Javi-, además él tenía la misma edad que el personaje. Entonces pidió castear para ese personaje, pero Gary le dijo que no, porque él se lo había imaginado mas gordito, mas fornido. Entre el director y el actor hubo varias semanas de estira y afloja: “Yo le decía que el personaje no tenía que ser gordito, sino simpático. Así que fue un personaje que me gané a pulso, porque tuve que convencer a Gary poco a poco. Pero creo que al final los dos quedamos muy satisfechos con el resultado”, afirma Mendez.

Lo que le atrajo a Luis Gerardo fue que este personaje tiene un viaje emocional durante la película en el cual descubre cuál es el valor de la familia, el trabajo y el dinero.

“Javi es lo que yo llamo un dulce, un caramelo para un actor. Porque es un personaje entrañable que es divertidísimo, que es muy ingenuo y que es además, muy encantador.

“Si  a eso le sumas que es un “Mirrey” y que cuando estábamos filmando estábamos en pleno boom del fenómeno de los “Mirreyes” en Twitter y en redes sociales -como una tribu urbana que a mí me parece súper interesante- se sumaban varias razones para hacer que este personaje me fuera interesante y que yo quisiera interpretarlo”, concluye.

Hablando de las dificultades calarse en el personaje, para Méndez la respuesta es muy simple: “Javi y yo no tenemos nada que ver, ni en la forma de hablar, ni en la forma de pararnos, ni  en la forma de comportarnos”.

Javi presentaba un reto porqué también tiene un lado emprendedor, va cargando su pequeño manual de negocios y quiere hacer algo de provecho: “La verdad es que Javi quiere ser alguien para ganarse el respeto de su papá; él está consciente de que todo lo que tiene es gracias a su papá. También sabe que su padre es alguien importante que se ha ganado todo con el sudor de su frente, por lo que quiere imitarlo y hacer algo propio. Pero quiere hacerlo de manera fácil, pensar que en su pequeño manual está todo lo que se necesita saber para ser una persona exitosa”, explica Luis Gerardo.

Para Méndez esto último es la tendencia entre las nuevas generaciones: Todos quieren hacer mucho dinero, pero lo quieren hacer de manera fácil y rápida, sin tener que sacrificar tiempo y esfuerzo: “Javi quiere ganarse el respeto de su papá, quiere ser alguien en la vida, pero con el menor esfuerzo posible; por eso tiene estas ideas absurdas de negocios, que el cree que son brillantes, que lo van a volver más exitoso que su papá”, concluye Méndez.

Juan Pablo Gil – Carlos “Charlie” Noble.

Para Juan Pablo Gil el guión y la oportunidad de trabajar con Gonzalo Vega fueron dos factores fundamentales para querer participar en Nosotros Los Nobles. A través de un casting se quedó con el rol y fue el mismo director quien la avisó que se había quedado con el personaje.

“Mi personaje es un Javi, pero sin dinero. Yo no estaba muy enterado del movimiento hipster. Mientras investigaba mi manera de ser se iba pareciendo más a la del personaje, me iba pareciendo más entre más pasaba el tiempo.

“Para prepararlo me junté con un par de amigos que manejan ese estilo de vida, que eran el tipo de hipster que yo tenía que interpretar. También con Gary íbamos a lugares donde se junta este tipo de gente para preguntarles porqué se vestían de cierta manera y porqué llevaban el bigote o el pelo de cierta otra”.

“Para mí era más difícil que para mis compañeros tener instantes chistosos pero, de hecho yo le pedía a Gary que me diera algo cómico que decir y él un día me dijo: ‘Mira tú como buen hipster, cuando alguien te diga que algo horrible le está pasando solo contesta el típico mantra hipster –Ánimo– eso de por sí es algo chistoso”, revela Gil.

En cuanto a la preferencia de su personaje por las mujeres mayores Gil comenta: “Yo creo que Chá está en busca de la figura materna. Se refugia en la mujeres mayores porque ya no tiene mamá: Aunque eso al final le traiga muchos problemas”.

Ianis Guerrero – Lucho

Ianis Guerrero fue uno de los primeros en ser casteado para su personaje. Esto fue un privilegio ya que le tocó dar réplica a todos los actores que poco a poco fueron casteando para los demás personajes y tener la oportunidad de ir platicando con Gary Alazraki de su personaje y de la película, lo que le dio mucha más retroalimentación: “Como tener acceso al rodaje, antes del rodaje”, afirma.

“Lucho es uno de los personajes bisagra de esta historia. Me pareció que alrededor de este personaje, el director expresó lo que verdaderamente es el mensaje de la historia: Que es que el trabajo dignifica, que el trabajo ennoblece  y vuelve mejor a la gente. Mi personaje es el que les enseña a los otros actores el valor del trabajo, el valor de ganarse la vida, el valor de luchar por las cosas, cuando por lo general estás acostumbrado a que siempre te ha llegado todo en la mano”, explica Guerrero.

Al hablar de las dificultades de interpretar su personaje, Ianis lo tiene muy claro:  “De seguro las escenas románticas. Todo el mundo quiere ser actor para besar a las mujeres guapas como Karla Souza, pero de seguro es lo que a mí me costó más trabajo.

“Las escenas de amor son las más crueles, porque si no las sientes, eso se ve en cámara. Porque la gente sabe como actúa alguien enamorado, el brillo de sus ojos. Como actor no hay ninguna manera de falsearlo, porque son compañeros de trabajo y tú por otro lado puedes estar enamorado de alguien más en la vida real.

“Pero afortunadamente Gary y Carla tenían unas técnicas chacaleras: Por ejemplo en las escenas de besos, jamás sabía de cuándo y de qué manera iba a besarme Karla, por lo tanto estaba siempre el elemento de la sorpresa. A veces yo tenía que dar mi diálogo y luego ella tenía que besarme, pero a veces ella me sorprendía besándome mucho antes de que terminara mi diálogo. Eso mantenía mi atención sobre ella y hacía que mi reacción fuera totalmente espontánea”, confiesa.

El rodaje, el ensamble y el director

“Creo que ayudó que todos somos gente joven con experiencia teatral y cinematográfica importante, que nos tomamos muy enserio nuestro trabajo. Esto lo digo porque la comedia es un asunto muy serio, que necesita de agilidad mental, análisis y timing”, explica Luis Gerardo Méndez.

Luis Gerardo habla de la confianza absoluta que se generó entre Souza, Vega, Gil y él. Esto permitió que los actores llegaran a proponer soluciones nuevas para las escenas pero sobre todo que descubrieran que todos compartían referencias cómicas de series como Friends o Two And A Half Men, que todos entendían: “Yo te puedo decir que un tercio de las cosas que están en la película, no estaban en el guión y nacieron gracias a la confianza que nos dio Gary, a la libertad creativa que nos dio; al mismo tiempo nosotros sabíamos que todo cuajaría al final porque Gary es un buen director que sabe lo que quiere. Esto es raro en el cine, porque generalmente el director se apega al guión”.

Sobre estas líneas está también la opinión de Karla Souza sobre su director: “Su gran acierto es que si él está seguro de que quiere algo y que entra dentro de su visión de lo que él quería, no deja que nadie lo haga cambiar de parecer.

“Pero esto también es peculiar, porque otro gran acierto de Gary como director es que tiene una gran dualidad. Por un lado tiene esta visión de la que no se deja desviar, ni chamaquear, está firme, sin embargo, es una roca viva que deja que los demás opinen. Muchos directores son muy egoístas, ególatras y dictadores que creen que lo saben todo y no quieren escuchar tu opinión, quieren que seas un títere que nada mas obedece sus órdenes. Pero Gary siempre está abierto a escuchar a los demás y siento que es un gran acierto”.

Otra gran acierto es que se rodea solamente de gente muy profesional, desde los productores hasta los asistentes de arte, asistentes de dirección, el fotógrafo, el editor, todos en esta película son gente que tiene mucha experiencia, lo que demuestra una gran inteligencia en Gary, ya que con esto pudo delegar su trabajo a cada quién y él dedicarse a lo suyo.

La búsqueda de talentos para el staff de producción de esta película se pareció mucho al casting: Gary no quería a los más renombrados en cada ramo, sino a la gente con experiencia y buena disposición.

En  cuanto a los fotógrafos, empezó buscando a los nombres más comunes dentro del cine nacional, aunque encontró agendas cerradas por todos lados. Así que decidió hacer equipo con él fotógrafo con el que mas había disfrutado trabajar en comerciales: José “El Burrito” Casillas.

Después vino la elección de la asistente de dirección, Gary se encontró a tres pero acabó eligiendo el estilo vieja escuela de la experimentada Laura Pescé: “Laura no me aceptó el plan de trabajo en computadora. Imprime el guión y hace 4 borradores, te tarda 12 días, porque necesita absorber el guión. Eso me fascinó, porque en la era digital lo que se pierde es rigor, entonces, como yo vengo de la generación digital me daba miedo no tener rigor, por lo que traté de traerme a alguien que lo tuviera: básicamente ella nos sacó adelante.

“Me enseñó mucho el ver lo que ella esperaba de mí, me regañaba, era refrescante. Fue como una mamá gallina del set, una generación completamente diferente a la nuestra, que me hizo sentirme protegido y conectado con una tradición cinematográfica,  misma que ella respetaba y se enojaba si el resto del crew no respetaba”.

También la entrega y el soporte del productor Leonardo Zimbrón, quién desde un principio creyó en la historia de Alazraki, fueron fundamentales para que el proyecto se levantara: “Si yo no hubiera tenido al porrista Leo, no hubiera aguantado esos siete meses de reescritura del guión, ni aventarme a vivir de mis ahorros. Él estuvo buscando el financiamiento y asistió a todas las juntas.

“Y cuando por fin encontramos financiamiento, me fue presentando a la gente talentosa que ha ido coleccionando en todos los sets de cine en los que ha estado y que se ha ido filtrando como la mejor. Pero todavía mas importante, me dejó traer al proyecto gente nueva que yo sabía que, aunque no tenía mucha experiencia, estaba apasionada con el proyecto”, confiesa el director.

“Creo que uno de los grandes talentos de Gary es su visión del cine joven, fresca y divertida, es un cine que en México no se ve con tanto prestigio, sin embargo, es un cine que ha sido importantísimo y masivo en la historia del cine estadounidense. Todo lo que son las comedias o las comedias románticas. Mientras que en México sólo lo que es violento y obscuro es lo que va a Cannes y lo que la gente respeta. Pero creo que en nuestro país hay un nicho enorme para hacer este tipo de películas y Gary es un director perfecto en este sentido, porque tiene todas las herramientas para hacerlo”, afirma Karla Souza.

 

Si alguien le pregunta a Gary Alazraki cuál sería su respuesta ante las posibles críticas que podría hacerle la casta de juniors a la cuál pertenció y entre los cuales todavía tiene amistades profundas, su respuesta es corta y sencilla: “En la vida hay que saber reírse de uno mismo”.

FICHA TÉCNICA

Cast

Germán Noble: GONZALO VEGA

Bárbara Noble: KARLA SOUZA

Javier (Javi) Noble: LUIS GERARDO MÉNDEZ

Carlos (Chá) Noble: JUAN PABLO GIL

Lucho: IANIS GUERRERO

Peter Pintado: CARLOS GASCÓN

Director: Gaz Alazraki

Guión: Gaz Alazraki, Adrián Zurita, Patricio Saiz

Productores: Leonardo Zimbrón y Gaz Alazraki

Productor Ejecutivo: Raymundo Díaz-González

Compositor musical: Benjamín Schwartz

Editor: Jorge García

Fotógrafo: José Casillas

INFORMACIÓN DE LA PRODUCTORA

Alazraki Films

Creada en 2010, Alazraki Films es el brazo productor de Alazraki Networks.

Con la idea de sacar entretenimiento de alto perfil, de estimular el intelecto de nuestro público y compartir historias de buen humor; nos dedicamos a desarrollar películas, programas de televisión, obras de teatro y la producción de los comerciales escritos por Alazraki Publicidad. Nuestros enfoques son el desarrollo de contenidos, la producción ejecutiva, recaudación de fondos, alianzas comerciales con diversas compañías, negociaciones con distribuidores y exhibidores, al igual que el diseño de lanzamiento para nuestros proyectos.

Nosotros los Nobles es la primera película que lanzaremos en sociedad con Warner Bros. Pictures.

Con la convicción de sacar los mejores proyectos posibles, siempre buscamos unirnos al mejor talento disponible para apoyarnos en impulsar la voz y visión del autor, con un enfoque comercial y artístico.

BIOGRAFÍAS

GAZ ALAZRAKI – Director

En 2001 se graduó de la Escuela de Cine y Televisión en la Universidad de California del Sur en Los Ángeles.

Regresó a México para trabajar como asistente de dirección en comerciales hasta que empezó a dirigir los suyos para compañías como Hipódromo de las Américas, Ilusión, Consejo de la Comunicación, Telmex, Sección Amarilla, Yahoo!, Cerveza Estrella y Más Fondos. En 2004 abrió su propia casa productora con Pedro Pablo Ibarra, y se separó de la compañía en 2008 para abrir una compañía de contenidos de cine y televisión, con más de 200 comerciales filmados en seis años.

Ha escrito y dirigido dos cortometrajes que fueron aceptados en más de 30 festivales: Volver, Volver, estelarizando a Jaime Camil, Martha Higareda y Tony Dalton, y La Hora Cero, protagonizado por José María Yazpik e Ileana Fox.

En 2007 fue contratado por Guillermo Arriaga como director para representar a México en un paquete de cortometrajes producidos por Terra.com. Fue escrito y producido por Arriaga, y quedó como finalista en el Tribeca Film Festival.

LEONARDO ZIMBRÓN – Productor

Productor con larga experiencia, Leo Zimbrón fue Director de Producción para Warner Bros. Pictures en México hasta 2010, y es actualmente socio fundador de Filmadora Nacional, además de encabezar la División de Cine de Películas Imaginarias y de TRZ Comunicación.

Adicionalmente participa en proyectos cinematográficos como consultor y/o productor para estudios como Warner Bros. Pictures, Paramount Pictures y Universal Pictures en México. Ha producido títulos en español como Efectos Secundarios (Issa López, 2005), Bajo la Sal (Mario Muñoz, 2008), No Eres Tú, Soy Yo (Alejandro Springall 2010), y Viento en Contra (Walter Doehner, 2011), entre muchas otras.

Además de Nosotros los Nobles, recientemente se encuentra en el proceso de lanzamiento del drama familiar El Entrenador (Walter Doehner, 2013) y está por empezar la postproducción de la comedia juvenil I Brake for Gringos: Puerto Vallarta (Fernando Lebrija, 2013). Además cuenta con experiencia en distribución y un enfoque especial en plataformas digitales para ello. Leo ha ofrecido conferencias en diferentes países de Latinoamérica, y ha participado como jurado en importantes festivales de la región. Es miembro activo de la Asociación Mexicana de Productores Independientes (AMPI), de la cual es actualmente Vicepresidente.

GONZALO VEGA – Germán Noble

Con más de 40 películas, 20 telenovelas y 17 años de La Sra. Presidenta en cartelera teatral y un Ariel a mejor actor por la película Lo que Importa es Vivir (1984); Gonzalo Vega regresa a la pantalla grande, para interpretar a Germán Noble.

Siendo el padre de tres exitosos actores en México – Marimar, Zuria y Gonzalo Vega Jr. – y habiendo sobrevivido una condición de salud delicada, Germán Noble le llega muy cerca al corazón.  Las situaciones que vive su personaje lo llevan a la comprensión plena de las acciones y reacciones que Germán tiene a lo largo de la película.  Es una manera de poder decir muchas cosas que ha tratado de decir al ser un papá en la vida real.

KARLA SOUZA – Bárbara Noble

Esta estrella en ascenso se convirtió en protagonista a tan sólo tres años de su regreso a la Ciudad de México.  Estudió en el programa selectivo de actuación de la Central School of Speech and Drama en Londres y en la escuela de actuación MXAT de Moscú. Gracias a su amplio registro actoral que la lleva de la comedia al drama, logró obtener protagónicos en la serie thriller sci-fi Niño Santo (2011),  producida por Diego Luna y en tres películas: 31 días, Suave Patria y Me Late Chocolate.

Actualmente está en las series de televisión Héroes del Norte, donde rápidamente se he ganado el cariño del público, así como en La Clínica, recién estrenada por Cadena 3.

Ahora encarna al personaje Bárbara Noble, la heredera exigente que lucha por descubrirse en un mundo sin el lujo y la comodidad a la que ella siempre ha estado acostumbrada.

LUIS GERARDO MENDEZ – Javi Noble

Ha sido protagónico y ha tenido apariciones importantes en varios programas de televisión como XYLa Revista (2009-2012), Los Simuladores (2009), Vecinos (2008) y la más reciente La Clínica (2012); en cine ha tenido grandes contribuciones actorales en películas como Bacalar (2011), La Otra Familia (2011) y 180Ç el lujo y confort al que ella isi la heredera exigente que lucha por descubrirse e un mundo sin el lujo y confort al que ella º, manteniendo una carrera histriónica sobresaliente y destacada.

El actor originario de Aguascalientes, ahora viene a protagonizar esta comedia familiar encarnando a Javier Noble, un millonario disléxico e inseguro, con delirios de peleador callejero y el sueño de crear su propio negocio.

JUAN PABLO GIL – Charlie Noble

A sólo dos semanas de haber llegado a la Ciudad de México de su natal Culiacán, Sinaloa para probar suerte como actor, consiguió su primer protagónico en una obra de teatro.  También obtuvo papeles en las películas Malaventura y Todo mundo tiene alguien menos yo en el mismo año (2011).

Ahora se une al elenco de Nosotros los Nobles como Charlie Noble, un hipster adinerado, desinteresado de los bienes materiales pero muy interesado en mujeres mayores.

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