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Rodando Cine | 20 Agosto, 2017

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Arte animado y la crisis de los biocombustibles en la Mostra

Hayao MiyazakiEl japonés Hayao Miyazaki, ganador del Oscar en 2003, ha puesto en ridículo a varios de sus colegas al lograr con dibujos animados contar una historia y conmover con ella, algo que otros realizadores participantes en la Mostra no supieron hacer con actores.

El maestro del cine de animación, presentó en el Lido su particular versión de La Sirenita, Ponyo on the Cliff by the Sea (Gake no ue no Ponyo), después de haber arrasado las taquillas niponas.

La protagonista es una pequeñita pez de sexo femenino deseosa de convertirse en humano cuando conoce a un niño que vive en un pueblo costero, y al lograr ser niña es castigado por el mar en forma de terremoto que desencadena la tragedia.

El director de El viaje de Chihiro nos ofrece otra obra maestra.

La trama es el pretexto con el que Miyazaki habla, por ejemplo, de la relación entre el hombre y la naturaleza, de la necesidad del equilibrio entre ambos y de la amistad entre los niños, pero también entre los adultos.

Miyazaki explicó en rueda de prensa tras la proyección del filme que para lograr su objetivo había trabajado a mano, “porque la computadora, aún estando bien, debilita la fuerza del mensaje”.

El cine italiano volvió a pasar lista de presente de la mano del veterano Pupi Avati con Il papà di Giovanna, la cual se desarrolla durante el fascismo y la II Guerra Mundial.

Pupi Avati

Melodrama paternofilial, cae en el sentimentalismo fácil a través de la historia de un padre que lo pierde todo por proteger a su hija adolescente internada en un psiquiátrico por matar a una compañera, y no aporta nada ni a la carrera del autor ni al concurso de esta Mostra. Para colmo, el final destiñe de empalagoso dulzor por todos sus poros.

También se presentó la francesa L’Autre de los realizadores Patrick Mario Bernard y Pierre Trividic.

La cinta está protagonizada por Dominique Blanc, que da vida a una mujer de 47 años que decide separarse de su pareja por un chico más joven que ella.

Esta película no ha gustado a la crítica y, lo que es peor, los espectadores no pudieron reprimir sus risas en los momentos presuntamente más dramáticos.

Otro momento importante en la competencia ha sido Birdwatchers,  nueva película de Marco Bechis que participa en la sección oficial.

Marco Bechis

El cineasta chileno Marco Bechis ha mostrado la cara semioculta de los famosos biocombustibles que podrían sustituir al petroleo, pero que por el momento están trayendo más problemas que soluciones.

Birdwatchers-La terra degli uomini rossi, producida mayoritariamente por Italia pero rodada en Brasil, en la tierra de los guaraní-kaiowá, trata de una historia de amor entre la hija de un rico terrateniente blanco y un joven aprendiz de chamán guaraní, y del choque de sus respectivos mundos.

No deja de ser paradójico que ésta, la única cinta de las tres presentadas hasta ahora por Italia -según los críticos- con opciones claras de premio, tiene como autor y temática, a un latinoamericano y unos hechos que ocurren muy lejos de la nación europea.

El director y guionista afirmó en rueda de prensa que la conquista no ha terminado.

“Entre blancos e indígenas, la tierra siempre ha sido un problema. El poder económico agrícola amenaza gravemente la legítima restitución de tierras a los guaraníes. Los hacendados de esas regiones han llevado a cabo una deforestación salvaje. La ley obliga a conservar el 20% de la selva, pero allí no queda más del 2%”.

Marco Bechis

El cineasta latinoamericano, afincado ahora en Italia después de residir -además de en su natal Chile- en Argentina, Estados Unidos y Brasil, estrenó mundialmente esta cinta de ficción pero con referencias más propias del documental, acompañado de sus actores, varios de ellos auténticos indígenas guaraníes que se pusieron por primera vez ante una cámara.

Los guaraní-kaiowá residen en el Estado brasileño de Mato Grosso do Sul, antiguamente poblado de bosques (Mato grosso significa precisamente bosque frondoso), pero en el último medio siglo los terratenientes ganaderos y agrícolas se han hecho con el terreno, expulsando a sus originales moradores, y han arrasado impunemente su vegetación para plantar caña de azúcar y soja, con destino ahora a la fabricación de biocombustibles, los mismos que para muchos expertos han provocado el alza de materias primas agrícolas básicas en muchos mercados. Brasil espera exportar para 2010 26 000 millones de litros de biocombustibles.

En la jornada de este lunes, también compitieron el filme norteamericano independiente Vegas: Based on a True Story, del iraní Amir Naderi, y el turco Süt, de Semih Kaplanoglu, que no convencieron demasiado.

Vegas: Based on a True Story (Las Vegas, basado en una historia real), tiene como protagonista a una familia ludópata que reside en un modesto terreno en la periferia de la capital mundial del juego. Su vida cambiará cuando conocen que en su propiedad podría haber enterrado un “tesoro” de medio millón de dólares.

Por su parte, Süt (“Leche”), del turco Semih Kaplanoglu, es otro deprimente drama familiar sobre un muchacho de una zona rural y tradicionalista de Turquía cuya vocación poética se frustra al verse obligado a trabajar en una mina para sobrevivir.
 

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