Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Rodando Cine | 20 Agosto, 2017

Scroll to top

Top

LE SCAPHANDRE ET LE PAPILLON

Muy pocas veces he deseado la llegada del fin de semana para poder asistir a una sala de cine, pero esta sería una de aquellas semanas, la realidad es que siempre me he sentido atraído por las historias bien contadas, realizadas y adaptadas.

Por ello, en cuanto me leía la cartelera de la semana sentado en un colectivo que viajaba hacia el sur de la Ciudad, pensé que debería aprovechar ese largo viaje para dar una vuelta por esos rumbos.

Para ver el trabajo que el director Julian Schnabel había realizado con la novela de Jean-Dominique Bauby, titulada: “La scaphandre et le papillon”.

Y es que se necesita ser un genio en esto del cine para que la historia se logre y llegue a un exitoso término, sobre todo, por como el autor de la novela realizó el libro.

Acerca de la novela

No los quiero aturdir con fechas, eventos conmemorativos del autor y demás, pero si me gustaría que antes de asistir a ver este trabajo, lo hicieran para que fueran más empapados del cómo se realizó en un principio el libro y ahora como el director de la película logró en verdad un gran trabajo.

Bauby nace en París en el 52, aprendió periodismo en Le Quotidien, profesión que lo llevó en 1991 a convertirse en Director de la Revista Elle, asumiendo el puesto y sus responsabilidades sin saber que años más tarde la vida lo pondría a prueba.

Bauby quien era un hombre agitado y cáustico, debido a su profesión, soñaba como muchos de sus colegas en redactar un libro, soñaba con realizar la versión femenina de “El Conde de Montecristo”.

El año 1995 sería determinante para su existencia, la vida le acercó a otro personaje de la novela de Dumas: el viejo Noirtier, un paralítico que se comunicaba con el guiño de su ojo.

Ahora le tocaría interpretar ese papel por ser víctima de la enfermedad bautizada por neurólogos anglosajones como Locked-In Syndrome, originada por un accidente vascular o un traumatismo que rompe la comunicación entre el cerebro y las funciones motrices que lo postraron en una cama durante veinte días a causa de un coma.

Fueron largos días sin poder comer y respirar sin asistencia, días difíciles en los cuales observa como su cuerpo se encuentra dentro de un caparazón del cual no pretendía salir, la decisión final era: no vivir más.

Cierto día al despertar en aquel cuarto de Hospital decide no sentir más compasión por él mismo y decide escribir aquel libro que agotó su primera edición, 25 mil ejemplares, el día de su publicación; mismo que lo liberaría de su encierro.

Acerca del filme

Julian Schnabel atraído por las historias verídicas decide llevar a la pantalla grande la adaptación del libro de Bauby, titulándola: El llanto de la Mariposa.

Narrado por el autor desde la clínica donde se encontraba internado y escrita con la ayuda de Claude Mendibil, quien cada mañana le tomaba el dictado en la habitación 119.

Relata el mundo hospitalario, las visitas de sus hijos, el ritmo de la luz de un faro próximo, sus recuerdos de viajes, los libros que lamentó no haber podido leer y los que le leyeron, postrado en la inmovilidad.

Las capacidades de su mente, el ánimo y las ganas de vivir también le sobrevivieron y ayudaron a salir de esa “escafandra” que lo ataba.

Aquella “mariposa” logra salir a platicarle al mundo que la inmovilidad no lo pudo alejar de aquel deseo de escribir su libro, ya que su imaginación no estaba paralizada.

La película cuenta con la dirección de Schnabel, música seleccionada por Paúl Cantelon, el guión de Ronald Harwood, la fotografía de Janusz Kaminski y las actuaciones de Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner, Marie-Josée Croze, Anne Consigny, Patrick Chesnais, Niels Arestrup, Olatz Lopez Garmendia que logran llevar a buen término la adaptación, sin caer en el sentimentalismo y mucho menos en la cursilería.

Además de haber sido acreedora a diversos premios entre los que destaca a mejor película extranjera y haber recibido 4 nominaciones al Oscar por mejor director, guión adaptado, fotografía y montaje.

Es una obra que sin lugar a dudas nos lleva a la reflexión de lo que hemos dejado de hacer los seres humanos en un afán de considerar nuestra libertad como un libertinaje, dejando de lado las cosas importantes y dejándonos llevar por las cosas banales e intrascendentales.

Si tienen un rato libre en la semana y deseos de ver una buena película, les recomiendo que se lancen a la Cineteca Nacional donde se proyecta el filme, recuerden antes de asistir hay que checar horarios.

CACARO: Giancarlo

Comentarios

Comentarios

Comments

  1. papillon