Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Rodando Cine | 20 Agosto, 2017

Scroll to top

Top

Entrevista con Jon Turteltaub, director de “El Diario Secreto”

diario secreto 

¿Cómo se te ocurrió la historia de La Búsqueda 2: El Diario Secreto?

 Pues estábamos leyendo unos documentos muy interesantes y de pronto nos encontramos con la historia de John Wilkes Booth, que fue arrestado por el asesinato del presidente Lincoln, quien había escrito un diario al que le faltaban una serie de páginas. De hecho, incluso faltaban más páginas cuando el diario se presentó como prueba en el juicio. Esa historia es real y ha sido un misterio. Nos hemos dado cuenta de que es mejor basar nuestras historias en hechos verídicos, o en cosas raras que han sucedido en la historia, que inventárnoslo todo. Lo que realmente me sorprendió fue el número de personas que pensaban que nos habíamos inventado el guión de la primera película, cuando en realidad no fue así. La mayoría de los críticos comentaron que habíamos incluido muchas estupideces, cuando la mayor parte de ellas habían sucedido en realidad. Parece que a ninguno de ellos les gustaba George Washington. 

¿Cómo logras establecer la conexión entre John Wilkes Booth y el oro de los aztecas? 

Lo mejor es que veas la película. Siempre es difícil intentar la transición entre la historia verdadera y la leyenda y lo importante es no inventarse uno sus propias leyendas – hay que ajustarse siempre a lo que dice la tradición popular. La conexión entre Booth, el gobierno confederado y la ciudad del oro se establece porque hay que encontrar algo en América que vale tanto dinero que encontrarlo puede cambiar el curso de la guerra. Si la ciudad del oro existe, podría estar en América del Norte y si los espías del ejército confederado la hubieran encontrado ¿habría cambiado la historia? ¿Qué es lo que más dolores de cabeza te ha dado hasta ahora? 

Difícil pregunta a la que no sé bien qué contestar, porque una respuesta sincera es posible que no se la crea nadie. La mayor complicación es intentar contar una historia creíble, con independencia de la película que estés haciendo. Pero cuando te obligan a incluir escenas de acción y a rodar en grandes escenarios y contar hechos históricos, la cosa se complica. La verdad, no creo que hayamos enfermado de “sagalitis”, porque hemos intentado por todos los medios hacer algo nuevo, porque te das cuenta de que en la primera película dejaste cosas sin acabar y que siempre hay posibilidades de desarrollar más los personajes. No sé.

¿Cómo le das al público lo que le gusta sin que sea lo que tú piensas que les puede gustar?

Tienes que volver al principio. Para nosotros eso es comedia y gente inteligente manteniendo relaciones inteligentes entre si. Yo creo que eso es lo que ha hecho que los espectadores opinen que esta es una película de acción diferente a las demás. Otro de los atractivos que tiene es su relevancia histórica, el tener que descifrar pistas y misterios, lo cual también nos ha dado algunos dolores de cabeza, porque si fuéramos tan inteligentes para imaginarnos todos esos misterios, no estaríamos haciendo esto para ganarnos la vida, sino que estaríamos buscando tesoros. 

¿Cuál ha sido la escena más difícil en el rodaje? 

Yo diría que la persecución en coche por Londres. Es evidente que hay determinadas normas que hay que cumplir. En la persecución había un Taxi, un Mercedes y un Range Rover. Y había que tener mucho cuidado, porque es mejor no romper cosas que tienen seiscientos años. 

¿Es importante rodar en diferentes países? 

Queríamos rodar en diferentes países. Incluir París en la película ha sido complicado, porque había que limitar la ciudad. Entre nosotros bromeábamos sobre el hecho de que al final el título de la película iba a ser La Búsqueda Internacional, una idea bastante mala que estuvimos considerando bastante tiempo, pero en un momento determinado te das cuenta de que tienes que centrarte en la historia de América. Descubrir la historia del escritorio del Presidente de los Estados Unidos y lo que hay detrás de él y el hecho de que está relacionado con esa famosa fotografía de John-John Kennedy debajo del escritorio con su padre, es un icono que la gente conoce y que nos permite contar la historia real que hay detrás de todo eso. Por ejemplo, nadie sabe que ese escritorio famoso detrás de la cual se fotografían todos los presidentes fue un regalo de la Reina Victoria de Inglaterra. La Reina mandó hacer un escritorio con la madera de un barco inglés que los americanos habían encontrado y lo habían enviado a Inglaterra como regalo y como signo de paz. Después te empiezas a dar cuenta de que hace cien años la política era bastante diferente. Ahora no hay barcos, sino aviones de guerra. En aquella época lo que se intentaba era recuperar unas relaciones que habían sido muy tensas, porque todo el mundo pensaba que la Reina había apoyado al sur durante la guerra, y hubo una cierta tirantez en las relaciones al ganar el norte. Al final tuvo algunos problemas para apoyar a los ganadores. Enterarse de todas esas cosas e investigar todos los hechos que ocurrieron es divertido y de pronto se te ocurre que lo mejor es irte a rodar a Londres, no fingir que estás en Londres. 

¿Nos puedes contar cómo convenciste a Helen Mirren? 

No me acabo de creer todavía que hayamos tenido tanta suerte. No siempre se consigue que actores galardonados con un Oscar trabajen en una película de acción. Cuando escribimos el personaje, la primera persona en quien pensamos fue en Helen. Todo el mundo nos dijo que no íbamos a conseguir que trabajara en la película, pero a la mayoría de los actores británicos con los que he trabajado les encantan las películas de acción. Jerry es famoso por hacer que los actores interpreten papeles en los que antes no eran conocidos. A Helen le entusiasmó la idea y hacer todas las escenas de acción. 

¿Hasta qué punto participa Jerry Bruckheimer en la producción? 

Es un hombre al que le gusta siempre estar encima de todo. Con él mantengo casi la misma relación que con mi esposa. Es como cuando salgo de compras, siempre me pregunto

¿le gustarán a mi mujer estos pantalones?

Así es como se trabaja con Jerry. Siempre te dice muy claro lo que quiere hacer y con La Búsqueda 2: El Diario Secreto él quería hacer más una comedia, mientras que yo presionaba para que tuviera más acción. 

¿Hay alguna historia de amor? 

Jerry y yo hemos roto y no creo que volvamos (risas). Es muy difícil contar una historia de amor en una película de acción. En algunas se puede y en otras no. En la mayoría de las sagas la segunda película es de mayores proporciones y mejor

¿ocurre lo mismo en ésta? 

Bueno, cuando hicimos la primera pensé que el alcance de la película era enorme. Realmente fue lo más grande que había hecho, comparada con todas las películas que había rodado hasta entonces. Pero creo que he perdido un poco la perspectiva de lo que es grande ahora. En este tipo de películas todo se hace a lo grande. Es difícil decir. Viajamos mucho y todo lo hacemos a gran escala. Con la segunda película sabíamos que no íbamos a ahorrar precisamente en costes. Yo creo que el error que puedes cometer en una saga es querer solo hacerla más grande y no más interesante, con unos personajes más desarrollados. En esta nos hemos concentrado sobre todo en la historia y en los personajes. No hemos querido hacer lo mismo que en la anterior, sino que hemos querido continuar contando una historia con la que el público se pueda entretener durante dos horas y veinte minutos.

Vía

Comentarios

Comentarios