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Rodando Cine | 20 octubre, 2017

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Adora Helena Bonham Carter dolor del parto

vuarnet

Helena está casada con el cineasta Tim Burton, con quien ya tiene un niño: el pequeño Billy Ray, de 4 años.Que una mujer diga que se la pasó fenomenal en la sala de partos puede sonar tan improbable como excéntrico, pero si quien lo afirma es Helena Bonham Carter, entonces no hay mucho de qué sorprenderse.

“Digo, claro que es doloroso, pero es una especie de dolor bueno. En realidad me resulta muy emocionante y estoy lista para volver a experimentarlo”, asegura la actriz, quien el 4 de diciembre dará a luz a su segundo hijo con el cineasta Tim Burton.

Desde hacía tiempo, ambos deseaban darle un hermanito al pequeño Billy Ray, hoy de 4 años, e incluso consideraron la posibilidad de recurrir a la fertilización in vitro cuando vieron que no se producía un nuevo embarazo.

Al final no hubo necesidad de hacerlo, porque justamente cuando se gestaba otro “bebé” de la pareja, el filme Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street, su deseo de volver a ser madre se volvió realidad a los 41 años.

“Estoy cansada por esto (el embarazo) y muchas otras cosas”, admite, al tiempo que acomoda una almohada blanca sobre la silla de un lujoso hotel londinense, donde la película fue presentada a la prensa internacional.

Y nadie podría culparla por sentirse así, pues convertirse en coprotagonista de Johnny Depp (dejando en el camino a actrices como Annette Bening y Toni Collette), en la adaptación fílmica del famoso musical de Broadway, no fue cosa sencilla…

“Claro que, con esta panza, es imposible negar que me acosté con el director de la película, aunque no para conseguir un papel en ella”, bromea sobre el hecho de haber sido elegida para interpretar a la oscura y demente Señora Lovett.

Helena Bonham Carter y Tim Burton son pareja desde octubre del 2001. Ambos se conocieron durante la filmacion de la nueva versión de “El planeta de los simios” dirigida por Burton

Pero basta con mirarla para comprender por qué el mismo Stephen Sondheim, creador del musical, le dio el visto bueno: cabello “peinado” en dos coletas rematadas con un lazo de encaje, vestido negro satinado y un par de medias de lana bicolor.

Si bien el aspecto no fue lo único que obró en su favor para quedarse con un papel, que la había fascinado desde que era una adolescente, las otras razones serán evidentes hasta que se estrene la película, a mediados de diciembre.

Por ahora, basta decir que el proceso de preparación y rodaje dejó agotada a la actriz, quien pasó los tres primeros meses de su embarazo en un agitado set de filmación.

No obstante es optimista en cuanto a lo que le espera cuando nazca su segundo bebé.

“En esta ocasión Tim y yo nos sentimos menos nerviosos, me acuerdo que la primera vez decíamos: ‘Hay por Dios, y ahora qué hacemos’, pero estoy segura de que ahora todo será mucho más fácil”, concluye sin dejar de acariciarse el abultado vientre.